Historia & casco histórico

2.000 años en una orilla

De un campamento romano a la cuna del Renacimiento. Entender Florencia hace que cada plaza tenga sentido.

El centro histórico de Florencia es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En apenas un kilómetro cuadrado se concentra una de las mayores acumulaciones de arte del mundo. Esta es la historia, contada para que los niños también la disfruten.


La historia en siete saltos

1 · Florentia, la romana (59 a.C.)

Julio César fundó una colonia para veteranos junto al río Arno, en el cruce de la Via Cassia. La llamó Florentia, "la floreciente". Su retícula de calles todavía se adivina alrededor de la actual Piazza della Repubblica, donde estuvo el foro.

Florentia romana
+La Florencia romana que aún se esconde bajo tus piesSaber más

La Florentia romana se fundó hacia el año 59 a.C. con el trazado clásico de un campamento militar: dos calles maestras cruzadas, el cardo (norte-sur, la actual Via Roma / Via Calimala) y el decumanus (este-oeste, Via degli Speziali / Via del Corso). Donde se cruzaban estaba el foro, hoy Piazza della Repubblica.

Pistas para detectives de la familia

  • En la Piazza della Repubblica, una columna y una inscripción —"Il Centro Antico della Città"— marcan el corazón de la ciudad romana.
  • Bajo el Palazzo Vecchio se conservan restos de un teatro romano que se pueden visitar en un recorrido subterráneo.
  • La planta cuadrada del casco antiguo (las calles rectas del centro, frente a las curvas medievales del resto) delata el plano romano original.

Curiosidad: el nombre Florentia pudo darse porque la ciudad se fundó en primavera, durante los Ludi Florales, las fiestas de la diosa Flora. De ahí el lirio y el "florecer" que acompañan a la ciudad desde hace 2.000 años.

2 · La ciudad medieval y sus bandos

Florencia creció como comuna libre, rica y peleona. Durante siglos se dividió entre güelfos y gibelinos (partidarios del Papa y del Emperador). De aquellas luchas salieron las torres-fortaleza y un poeta que lo contó todo: Dante Alighieri, padre del italiano moderno.

Estatua de Dante Alighieri
+Güelfos, gibelinos y Dante: la política que creó una lenguaSaber más

Durante los siglos XIII y XIV, las ciudades italianas se partieron entre güelfos (a favor del Papa) y gibelinos (a favor del Emperador). En Florencia ganaron los güelfos… que enseguida se dividieron entre sí en "blancos" y "negros". La política era cosa de sangre: cada familia tenía su torre-fortaleza, y de aquellas reyertas salieron las altas torres que aún se ven en el centro.

En esa Florencia turbulenta nació en 1265 Dante Alighieri. Comprometido con los güelfos blancos, acabó desterrado de por vida y nunca volvió a su ciudad. En el exilio escribió la Divina Comedia, y lo hizo no en latín, sino en el toscano del pueblo: así nació el italiano moderno. Junto al Duomo, una placa señala el Sasso di Dante, la piedra donde, según la leyenda, se sentaba a contemplar la catedral.

3 · La lana, el florín y los gremios (siglos XIII–XV)

Florencia se hizo inmensamente rica con un negocio: la lana. Compraba paño en bruto, lo refinaba y lo teñía mejor que nadie, y lo vendía por toda Europa. Los gremios (las Arti) gobernaban la ciudad, y en 1252 acuñó una moneda de oro tan fiable que se convirtió en el "dólar" de la Edad Media: el florín.

Florín de oro de Florencia
+El dinero que pagó el RenacimientoSaber más

Con el florín y la banca, familias como los Medici amasaron fortunas prestando dinero a reyes y papas. Esa riqueza, en vez de gastarse solo en guerras, se invirtió en arte y arquitectura: cada gremio competía por tener la capilla, la estatua o la fachada más bella. Sin la lana y la banca no habría habido Renacimiento. Buscad por la ciudad los escudos de los gremios tallados en piedra, sobre todo en la iglesia-granero de Orsanmichele.

4 · Los Medici y el Renacimiento (siglo XV)

Con el dinero de la banca, los Medici se convirtieron en los señores no oficiales de Florencia. Cosme el Viejo y, sobre todo, su nieto Lorenzo el Magnífico rodearon su corte de genios: Botticelli, el joven Miguel Ángel, Leonardo. Fue la edad de oro del arte europeo, y su símbolo es la cúpula de Brunelleschi, terminada en 1436 sin andamios que llegaran al suelo, una proeza que nadie sabía cómo lograr.

Lorenzo de Medici, el Magnífico
Para asombrar a los niños

La cúpula "imposible" de Brunelleschi

Cuando se decidió coronar la catedral con la mayor cúpula del mundo, nadie sabía construirla: era demasiado ancha para los andamios de la época. Un orfebre testarudo, Filippo Brunelleschi, ganó el concurso con una idea revolucionaria —una cúpula doble, con los ladrillos colocados en espiga— estudiando, dicen, las ruinas del Panteón de Roma. Tardó 16 años. Todavía hoy es la mayor cúpula de ladrillo jamás construida.

5 · Savonarola y la conjura de los Pazzi

Tanta riqueza tuvo su lado oscuro. En 1478, la familia rival de los Pazzi intentó asesinar a los Medici dentro del Duomo, durante la misa: mataron a Giuliano, pero Lorenzo escapó. Años después, el fraile Savonarola dominó la ciudad predicando contra el lujo y organizó las "hogueras de las vanidades", donde se quemaban cuadros y libros. Acabó él mismo en la hoguera, en la Piazza della Signoria, en 1498.

+La placa en el suelo de la Piazza della SignoriaSaber más

En el centro de la Piazza della Signoria, una placa redonda de granito marca el punto exacto donde Savonarola fue ahorcado y quemado el 23 de mayo de 1498. Cada año, esa misma mañana, los florentinos dejan flores. Un buen reto para los detectives de la familia: encontrarla entre la multitud, cerca de la fuente de Neptuno.

6 · El Gran Ducado y el último Medici

En el siglo XVI, Cosme I convirtió Florencia en la capital del Gran Ducado de Toscana. Mandó construir los Uffizi ("las oficinas") y el Corredor Vasariano, el pasadizo elevado para cruzar la ciudad sin pisar la calle. La dinastía se apagó en 1743 con Anna Maria Luisa de' Medici, que firmó el Patto di Famiglia: legó todo el tesoro artístico a la ciudad con la condición de que nunca saliera de Florencia. Gracias a ella, todo sigue aquí.

7 · Capital de Italia y la riada del Arno (1865 · 1966)

Entre 1865 y 1871, Florencia fue brevemente la capital del recién nacido Reino de Italia: de ahí los grandes bulevares y la Piazza della Repubblica actual. Casi un siglo después, el 4 de noviembre de 1966, el Arno se desbordó y la gran riada cubrió la ciudad con metros de agua y barro, dañando miles de obras de arte.

La riada del Arno de 1966
✿ Un detalle con alma para buscar por el barrio

Por muchas fachadas del centro hay placas de mármol que marcan hasta dónde llegó el agua: "Il 4 novembre 1966 l'acqua dell'Arno arrivò a quest'altezza". Algunas están muy por encima de la cabeza. Tras la riada llegaron de todo el mundo los "ángeles del barro" (angeli del fango), jóvenes voluntarios que salvaron libros y cuadros. Buscad una placa con los niños: pone en perspectiva la fuerza del río que cruzáis cada día.

¿Queréis ver dónde sigue viva cada época? Lo romano y medieval en el casco monumental, los Medici en el Palacio Pitti y los Uffizi, y las curiosidades que casi nadie cuenta en Florencia Singular.